dissabte, 14 de març del 2009

¿Qué le pasa a Amy Winehouse?

Las últimas noticias sobre el perturbado espíritu de la cantante se centran de nuevo en sus altibajos emocionales, con consecuencias negativas para el mercado de la música, que al parecer, ha decidido abandonar. Según el Daily Mirror, la británica está muy triste porque su marido se ha ido con una adolescente de 16 años. En su facebook ha colgado una melancólica declaración:"Nada merece la pena si no tengo a Blake". Y es que su compañero Blake Fielder, que cumplía condena en la cárcel, ha salido sin telefonear a Amy cuando obtuvo su permiso de libertad. La ventaja o beneficio de esta situación podría ser, por ejemplo, que a la británica la iluminaran musicalmente -todavía más que ahora- las musas de la inspiración y de ello surgiera un disco con canciones de gran calidad, como sucede a menudo con los artistas que sufren crisis emocionales o personales. Porque hay que recordar que eso fue lo que pasó con el albúm Back to Black, creado después de una de las graves crisis que tuvo la pareja. Blake, cuando lo escuchó, decidió volver con ella. También estaría bien que por fin tomara la decisión de encarrilar su vida, aparcando las drogas de una vez por todas. Pero para superar las adicciones hay que ser fuerte y tenerlo muy claro. Y la voz de oro del soul actual no parece estar por la labor. Quizá el estilo nómada de vida, tan común en el mundo artístico, y el desarraigo físico que la profesión conlleva, además de una personalidad gustosa de emociones fuertes y aceleradas, no contribuya a fortalecer el espíritu sensible pero débil de la artista. Con solo 24 años, Amy está en camino de convertirse en una leyenda de la música, pero su futuro personal pinta negro negro... tanto como su espléndida voz. Esperemos que no siga los pasos de James Dean, Kurt Cobain o Jim Morrisson, y rechaze convertirse en un bonito cadáver antes de los 30.

Isabel Cidoncha